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Polvo perdido

Parte 1.

@historiasdecama

Violeta,

Nada fue como lo imaginaba y el romanticismo que me había idealizado quedó en la basura.
Adivina las cosas de las que puedes ser capaz cuando las sensaciones te absorben y tu cuerpo te pide que hagas tonterías.
Quería abrirle las piernas desde el primer momento en que lo vi, pero me contuve ¿Por qué tendría que posponer lo que tanto dije que haría apenas lo tuviera en frente?
No es coherente nada de lo que siento, ni pienso. Lo peor es que tanto controlar mis deseos, me ha hecho fantasearlo de manera atrevida y sin pudor.
No quería esperar ni un instante más para que me alzara por mi culo y me balanceara de un lado a otro. Había esperado por mucho tiempo un espacio que permitiera desaforar nuestras lascivias alimentadas a través de un chat y por fin sin testigos desatar todas esas bajas pasiones abstenidas por lo que está bien o mal.
-¡Te ves divina con esos labios rojos y ese pelo oscuro! Me miró con sentimiento. Le sonreí apenada pero complacida.
-¡Definitivamente te ves mucho mejor en persona! Me dijo después de tomarme por mis mejillas y mirarme con admiración.
-¡Eres bella! Me subió el ego.unnamed (2)
Estaba mojada desde mucho antes de sentarme en esa silla, con las sensaciones llenas de agresividad. Sin embargo, lo miré sin expresión, no quería encender algo que luego no podría controlar ¿Pero ya para qué? Había accedido a verlo y ese era el primer paso equivocado.
No niego que quise provocar ese encuentro muchas veces, pero siempre fueron fallidos. Esa noche, era la noche ¡Nuestra oportunidad!
Lo miré sin tabúes.
-¿Quieres besarme? Le dije mirándolo a los ojos.
-¡Sí! Contestó sin evadirme.
Estaba ligeramente nervioso cuando acercó su cara a la mía. Le sonreí sin moverme, mojó con su lengua mis labios, me rozó el atrevimiento. Pensé en no corresponderle, pero era innecesario contradecir a mis ganas ¡Nadie tenía cordura!
-¡No sabes todo lo que tuve que hacer para venir a verte! Sonrió nervioso.
Lo besé poquito, mordí sin agresividad sus labios y los saboreé. Lo miré más cerca de lo que jamás había hecho. Detallé su nariz pequeña y esa boca carnosa y deliciosa.
-¡Eres real! Dijo después de acariciar mi rostro y tomarme de la mano.
.Parecía  un sueño hecho realidad.
-¡Déjame disfrutarte! ¡Tenía tanto tiempo deseando tenerme cerca! Me dijo y sé que estaba ansioso por mirar mis ojos locos y mi sonrisa.
No podía pronunciar palabras. Frente a frente era más difícil demostrar mis sentimientos. Tampoco sentía la confianza para decirle todo lo que me hacía sentir.
Me estaba muriendo de ganas por besarlo con más efusión, sin miedo a quien nos viera, ni de lo que pasara después. No quería que se cansara de acariciarme y justo cuando estuviera tocando mi espalda, agarrara sin remordimientos mi culo y mis tetas. Había mucho público para esas demostraciones, él estaba siendo prudente con sus manos y yo no supe como insinuarle que quería todo con él.
Estaba muy controlada, a pesar de que  lo único que deseaba era que me desnudara, me alzara sobre alguna mesa y me metiera toda esa ansiedad que cargaba cada vez que hablamos y se imaginaba todo lo que podría lograr hacerme cuando se encontrara a solas conmigo.
Ya he comprobado que no existe peor cobarde que el que no hace lo que quiere.
¡Tonta! Siempre con miedos y sin respuestas.
Me besó las manos, la frente, las mejillas y la boca. Mojó mis ansias y mi estabilidad. Me pidió que le agarrara su pene, pero no lo hice, estaba segura que no iba a esperar para decirle que parara en cualquier motel para que me chupara todo ese apetito loco.
Me lo había imaginavioletado tantas veces, deseado con impaciencia y desenfreno. Pasaba horas hablando con él. Propuestas indecentes que quería que se llevaran a cabo, pero también es verdad que me gustaba que me insistiera.
Muchas veces resulta más satisfactoria dejar el plato fuerte para el final, comerlo con más ansias ¿Podría el esperar una fecha más?
-¡Calma! Le dije y lo abracé. Sentí su corazón palpitando fuerte y acelerado, lo seguí abrazando, el mío palpitaba igual. A mí me encantaban todas sus perversas formas de verme. Saber que me deseaba y que quería llevarme a la cama.
Me bajé del carro después de despedirme con un beso largo. No entiendo por qué me hizo caso cuando le pedí que me llevara a mi casa, él tenía el poder de desviarse y obligarme hacer lo que yo también quería.
Me bajé con prisa, entré despacio y sin hacer ruido en el apartamento. Abrí la puerta de mi baño y me quité las tangas. Si hubiese permitido que metiera su mano a través de mi falda, él seguramente hubiese descubierto a mi vagina deseosa y hambrienta, un clítoris angustiado y mis tangas húmedas de arrecheras, nunca antes tan empapadas y ávidas de que metiera más que sus dedos adentro.
Me lavé la cara y me miré al espejo. Suspiré arrepentida.
Perdí un polvo con el tipo más perfecto que me he soñado, con él que tuve todos esos malos pensamientos durante tanto tiempo. Justo con el que me imaginaba cerquita y me desvelaba horas hablando de cualquier locura y estupideces que solo nos hacían sonreír a los dos.
Parece que había desairado al tipo que siempre me alagaba y a mí me encantaba que lo hiciera.
¿Qué hice? ¡ Polvo perdido!

Tangas Mojadas

Por Violeta @historiasdecama La locura de mi primer amor cibernético He enloquecido y ya no es secreto ese placer con el cual está obsesionado cada parte de mí. Parece una ilusión lejana pero en realidad es el sueño más mojado que alguna vez he tenido. Él es un  motivo para vivir más allá de lo…
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