Las vírgenes negras

Prostitutas  y estrellas porno ¿Palabras sinónimas?

El sexo como espectáculo genera dinero, es un negocio que tiene todas las ventajas financieras para quienes se dediquen a promoverlo.
El mundo está lleno de contradicciones y las perspectivas de la gente cambian desde el punto de vista que sea leído. La sociedad juega una doble moral donde condena en muchas ocasiones la prostitución, catalogándolo  como un oficio inmoral y precario,  realizado por mujeres del bhistoriasdecamaajo mundo sentadas en esquinas, con ropa insinuante y tacones  a la espera de quien compre sus servicios.
Sin embargo, otra reacciones menos despectivas generan “las prepagos”, prototipo de belleza idealizado por muchos hombres. Ellas están mejor organizadas y su trabajo es vender sexo y acompañar a caballeros VIP. Aunque estas mujeres bellas y de cuerpos esbeltos son criticadas y estigmatizadas,  han logrado tener un mejor grado de aceptación en la colectividad.
Teniendo en cuenta la definición de la prostitución como actividad a la que se dedica quienes tienen relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero, es fácil llegar a la conclusión que la prostituta y la prepago cumplen las mismas funciones y es casi imposible separar los conceptos, solo hay una variable del estrato socioeconómico y al público a quienes les ofrecen sus servicios.
La actriz porno entra a este dilema a jugar un papel de confusión, partiendo del que ganan dinero no solo por acostarse con otro actor, si no  por mostrar el acto sexual ante un público como un espectáculo.
¿Cuál es el concepto  que tenemos sobre las estrellas porno? ¿Cuál es la visión que genera en la sociedad? ¿Por qué no son juzgadas de la misma manera por los hombres y al contrario generan cierta idolatría y lujuria entre ellos?
Responder estas preguntas es complicado, la sociedad es un sistema difícil de entender y es cruel al momento de imprimir valor. Lo que sí está claro es que el porno está más inclinado hacia el Voyerismo y el exhibicionismo para crear fantasías con respecto a una audiencia.
La diferencia de estos dos conceptos se refiere al contextos en que se actúe y al tipo de clientela que esté dirigido, algo que tenga un valor más costoso, casi siempre será más valorado.
Continuará

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